Cristina del Río
Como decían por internet, "... esta semana nos miró un tuerto".
Entre la prima de riesgo, la Casa Real, la expropiación de Repsol, el hundimiento de la bolsa, los recortazos en sanidad y educación, y la argucia para dominar políticamente TVE, ... , tuvo que ser un ejército de tuertos.
Uff, si sigo el post por este camino, les recomiendo que vayan a por un paquete de Trankimazin y otro de pañuelos. Los jubilados busquen sólo los pañuelos porque si no, esta lectura les puede salir cara.
La cosa debe estar muy mal cuando leo que Rajoy ha dicho "pido unos pocos euros, no hay dinero para servicios públicos", y lo que me viene a la mente es un señor pidiendo en la puerta de un centro comercial "... dame argo, que pido pa no robar". Una extraña asociación mental, pero lo cierto es que sigue habiendo recortes y se sigue pidiendo sacrificios a la población, sin tocar a la clase política.
He llegado a la conclusión de que se trata de un gremio muy corporativista. Entre ellos se protegen sus privilegios y votan a favor de las subidas salariales, seguros médicos, dietas y demás ingresos a cuenta de todos nosotros. Si no fuera así, ¿cómo se explicaría que comunicándose una tasa a los jubilados por sus medicinas muchos políticos disfruten de seguro médico privado a costa de todos nosotros y SE NIEGUEN a cancelarlo? O cuenten con una paga extra adicional aprobada por ellos mismos, como ocurre en el Parlamento de Canarias. O mejor aún, como ese alcalde que se acaba de subir el sueldo hasta los 71.000 euros y cobra más que un ministro en una población de 40.000 habitantes... Ya de paso le subieron el sueldo a todos los concejales entre un 16% y un 31% para tenerlos contentos.
La mayoría de los políticos parecen estar viviendo al margen de la crisis. Estas acciones son las que hacen desconfiar del sistema, de la política y de las medidas del gobierno. La gente está tan desilusionada, que he visto convocatorias de manifestaciones en las que se avisa: "sin partidos políticos". Desde mi punto de vista es urgente revisar estos privilegios antes de seguir aprobando medidas contra la población... Hay demasiada distancia entre la vida política y la realidad social, y esta ceguera me recuerda los inicios de la Revolución Francesa.
Y a todas estas, a la oposición ni se la escucha. Hablar supongo que habla, pero o bien no dice nada realmente interesante, o lo dice muy bajito. Como decía un amigo mío: si no funciona el contrapoder, el poder se desvirtúa hacia el totalitarismo. Pues sí, la oposición también tiene su parte de responsabilidad en esta situación. Y eso que ya pueden darse prisa antes de que tengamos una versión ampliada de Telemadrid para toda España... y eso da miedo (y repelús). Digan lo que digan, TVE ha sido valorada internacionalmente por su calidad y objetividad durante los últimos años. Por cierto, muy bueno este artículo de El Mundo al respecto. Si se pierde la imparcialidad de la televisión pública sería un grave retroceso en una época convulsa, y sólo serviría para echar más leña al fuego.
Sí, porque la cosa está que arde. En pocas semanas será el aniversario del 15M, y supongo que pasará algo. No sé si los jóvenes volverán a acampar, dudo que sigan la misma estrategia, pero después de las nuevas tasas universitarias podría entenderse como una provocación directa. Además, me da la impresión de que esta vez los jóvenes no estarán solos. Los jubilados, los parados, las familias desahuciadas, todos ellos tienen cada vez más razones para mostrar su indignación. Es curioso, pero si miráramos un año atrás, los motivos de entonces para estar indignados resultan asuntos menores hoy en día. Si aquello producía indignación, ¿la actual situación qué producirá?... Motivos hay de sobra.
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